lunes, 29 de junio de 2009

La responsabilidad social de la empresa

La responsabilidad social de la empresa, también denominada responsabilidad social corporativa, es un término que hace referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan de los impactos que la actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos.
La responsabilidad social va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. La responsabilidad social de la empresa pretende buscar la excelencia de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.
Existen diversas responsabilidades que tienen las empresas con los trabajadores y la comunidad, como por ejemplo:
· Servir a la sociedad con productos que sean útiles.
· Crear riqueza de manera eficaz.
· Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
· Cuidar el medio ambiente evitando cualquier tipo de contaminación.
Cumplir leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los contratos y compromisos adquiridos.
Tener una distribución equitativa de la riqueza generada.
Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral, el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
De igual forma que hace medio siglo las empresas desarrollaban su actividad sin tener en cuenta el marketing o que hace tres décadas la calidad no formaba parte de las orientaciones principales de la actuación empresarial, hoy en día las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de incorporar las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de derechos humanos, como parte de su estrategia de negocio.
Orientar los esfuerzos de la empresa solamente a producir resultados basados en las teorías de producir y vender más con el mínimo costo sin importar el impacto social, es a lo largo del tiempo, el peor negocio del sector productivo que busca la rentabilidad.
La estrategia actual y sus esperados beneficios, con dicha posición, puede ser mañana el motivo de su fracaso. Por ello, resulta absolutamente necesario, tomar conciencia, que la empresa no solamente debe contentarse con producir y competir, y que ser responsable socialmente no es un costo adicional, sino que es, al contrario, una inversión, que llevará a la empresa a vender más, y más importante aún, a tener mayor prestigio en la comunidad y, por cierto, la convertirá en un relevante y admirado actor social.
Personalmente, creo que es importante que la empresa entregue bienes y servicios para satisfacer las necesidades de los consumidores, aunque deberían ser más exigente con los préstamos que permite a los consumidores adquirir a largo plazo un bien, ya que puede generar el endeudamiento desmedido de los compradores lo que puede conllevar muchas veces a un grado de estrés y/o depresión que afecta a la sociedad.

Bárbara Daniela Rivas Pedrero
curso: 3 ºB
Blas Pascal School
Profesor: Sr. Orlando Arévalo

lunes, 8 de junio de 2009

Sistema de impuestos Chilenos

Todos los Estados requieren tener un sistema bien organizado que les permita recaudar los impuestos, sin los cuales no podría obtener fondos para financiarse y cumplir con sus fines y metas.
Los impuestos son el dinero que una persona, una familia o una empresa deben pagar al Estado para contribuir con sus ingresos. Esta es la forma más importante por medio de la cual el Estado obtiene recursos y gracias a ello los gobiernos reciben el dinero que pueden utilizar para llevar a cabo sus actividades y funciones (administración del Estado, proyectos de inversión social, en infraestructura, en seguridad nacional, en prestación de servicios, entre muchos otros propósitos).
Existen muchos tipos de impuestos. Hay impuestos directos, indirectos, regresivos, progresivos, etc. Igualmente, existen impuestos que se cobran sobre el ingreso, la propiedad, el gasto, en otros. La principal forma en la cual se clasifican los impuestos corresponde a los impuestos directos e indirectos.
Un caso típico del impuesto indirecto, es el impuesto al valor agregado (IVA). El IVA, es un impuesto a la venta de bienes de consumo, es decir es un impuesto al gasto: puesto que el IVA se cobra como un porcentaje del valor de una mercancía o servicio, y los consumidores deben pagarlo al momento de comprar la mercancía o servicio, es decir, es un impuesto que castiga el consumo, es decir, es un impuesto al gasto de las personas.
Al investigar acerca de este tema, puedo concluir que es muy bueno para nosotros conocer acerca de los tipos de impuestos que existen y la forma en la que estamos pagando impuestos día a día, y lo que tendremos que cancelar en caso de algún día iniciarnos con un negocio establecido.
Estoy de acuerdo con que en Chile que se paguen estos impuestos, ya que de esa forma estamos ayudando a que el Estado tenga una mejor administración y que a través de estos se realicen proyectos que ayuden a la sociedad, mejores infraestructuras que ayuden al desarrollo del país, formación de centros en ayuda a las personas más necesitadas, aunque, creo que deben ser bien administrados, es decir, que no se desconozca a dónde van a llegar esos recursos y si van a ser bien utilizados.

Bárbara Rivas
Curso 3ºB
Blas Pascal School
Profesor: Sr. Orlando Arévalo Agonni.