La responsabilidad social de la empresa, también denominada responsabilidad social corporativa, es un término que hace referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan de los impactos que la actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos.
La responsabilidad social va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. La responsabilidad social de la empresa pretende buscar la excelencia de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.
Existen diversas responsabilidades que tienen las empresas con los trabajadores y la comunidad, como por ejemplo:
· Servir a la sociedad con productos que sean útiles.
· Crear riqueza de manera eficaz.
· Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
· Cuidar el medio ambiente evitando cualquier tipo de contaminación.
Cumplir leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los contratos y compromisos adquiridos.
Tener una distribución equitativa de la riqueza generada.
Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral, el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
De igual forma que hace medio siglo las empresas desarrollaban su actividad sin tener en cuenta el marketing o que hace tres décadas la calidad no formaba parte de las orientaciones principales de la actuación empresarial, hoy en día las empresas son cada vez más conscientes de la necesidad de incorporar las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de derechos humanos, como parte de su estrategia de negocio.
Orientar los esfuerzos de la empresa solamente a producir resultados basados en las teorías de producir y vender más con el mínimo costo sin importar el impacto social, es a lo largo del tiempo, el peor negocio del sector productivo que busca la rentabilidad.
La estrategia actual y sus esperados beneficios, con dicha posición, puede ser mañana el motivo de su fracaso. Por ello, resulta absolutamente necesario, tomar conciencia, que la empresa no solamente debe contentarse con producir y competir, y que ser responsable socialmente no es un costo adicional, sino que es, al contrario, una inversión, que llevará a la empresa a vender más, y más importante aún, a tener mayor prestigio en la comunidad y, por cierto, la convertirá en un relevante y admirado actor social.
Personalmente, creo que es importante que la empresa entregue bienes y servicios para satisfacer las necesidades de los consumidores, aunque deberían ser más exigente con los préstamos que permite a los consumidores adquirir a largo plazo un bien, ya que puede generar el endeudamiento desmedido de los compradores lo que puede conllevar muchas veces a un grado de estrés y/o depresión que afecta a la sociedad.
Bárbara Daniela Rivas Pedrero
curso: 3 ºB
Blas Pascal School
Profesor: Sr. Orlando Arévalo
lunes, 29 de junio de 2009
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